domingo, 29 de julio de 2012

ALCAZABA

VACACIONES
Por fin me llegó mi turno. ¡Me voy de vacaciones! Necesito descansar, desconectar de todo, aislarme del mundo para poder volver con nuevas energías. Voy a desconectar totalmente con lo cual cuando vuelva me pondré al día en vuestros blogs y volveré a publicar.
Felices vacaciones a tod@s y nos leemos a la vuelta.
Pero antes de irme quería dejaros la reseña del libro que acabo de terminar de leer, “Alcazaba” de Jesús Sánchez Adalid.
ALCAZABA
Cuenta la historia, que Mérida sometida a la Córdoba del emir Abderramán, viéndose sus habitantes agobiados por los tributos impuestos por el emir musulmán, uniéndose a ello, las malas cosechas producidas por las excesivas lluvias que anegaban todos los campos y caminos y conviviendo diversas religiones harán saltar la chispa de rebelión contra el imperio de Abderramán.
Tras las gruesas murallas de Mérida convivían: por un lado, los muladíes, habitantes de origen hispanorromano que habían adoptado las creencias del islam para gozar de los mismos derechos que los islamitas. Por otro lado los dimníes, cristianos y judíos que pagaban ciertos tributos para gozar de protección, y por último beréberes y árabes. Con todo ello dentro de la misma ciudad colindaban mezquitas, iglesias, aljamas y distintas fiestas y celebraciones de cada religión.
Tras varias revueltas producidas por los elevados impuestos a los que estaban sometidos sobre todo los dimníes, los altos mandatarios representantes de todas las creencias deciden plantear el problema al emperador. Hacia Córdoba parten el representante de los muladíes y Muhamad Aben Marwán primogénito del más rico hacendado árabe de Mérida. Nadie sabe que Marwán lleva otras intenciones muy distintas a las planteadas en la reunión.
Descubierta la traición y ante la llegada del ejército del emir, los emeritenses empiezan a sospechar entre sí, cada uno buscando su propio bienestar para los suyos, pero se dan cuenta que solo podrán derrotar a Abderramán si se unen. Dará igual a que religión se pertenezca, todos lucharán unidos por un bien común. Llegará una nueva época de guerras en busca de la libertad y la independencia de Mérida.
Jesús Sánchez Adalid nos recrea parte de la historia de la ciudad de Mérida, siempre luchadora de una forma amena y sencilla. Nos cuenta historias particulares de cada una de las religiones y de las esperanzas y deseos de los habitantes de una ciudad que solo buscaba la paz y la convivencia pero que la fuerte opresión a la que eran sometidos muchos de sus habitantes, cristianos y judíos, les llevó a luchar por su independencia.

viernes, 20 de julio de 2012

HABITACIONES CERRADAS


Parece que últimamente les ha dado a todos los escritores por tener a Barcelona de fondo para sus historias, o a lo mejor, es la pura casualidad que he ido a elegir dichos libros. No quiero hacer ningún tipo de crítica sino que simplemente me ha llamado la atención.

Y esta historia que os voy a contar, lógicamente, transcurre también en Barcelona a finales del siglo XIX. Pero empieza cuando Violeta, en la época actual, nos pasea por la casa que fuera de su abuelo, una de esas moradas de la burguesía de la época que tan bien nos retrata Care Santos. Violeta decide convertirla en un museo en honor a su abuelo, célebre pintor, Amadeo Lax. Pero cuando empiezan las obras para su restauración aparece el cadáver de una persona, fallecida hace mucho tiempo, que no se sabe a quién puede pertenecer.

Gracias a la investigación que se genera a raíz de ello, nuestra protagonista actual descubrirá ciertos secretos y fantasmas que escondía su familia. Se desvelarán hechos y habladurías que rodearon a sus antecesores, como Rodolfo y María del Roser, padres de Amadeo Lax, tal cual ocurrieron en aquella época. La trama y el misterio están servidos para el disfrute del lector.

Es una novela ágil, fácil de leer, ideal para el verano. Mezcla ambientes y situaciones reales con historias ficticias. Cierto que nos puede despistar el gran número de personajes que aparecen desde el principio y ciertos datos que se nos ofrecen, pero enseguida su lectura amena, engancha. . He visto en alguna ocasión que se la compara con “Tiempo entre costuras”. En mi opinión, aunque la historia del libro de Care Santos me gustó y me resultó muy agradable de leer, y sin quitarle ningún mérito, “Habitaciones cerradas”, no llega ni mucho menos, al nivel de la otra novela.

Os animo a leer y conocer la historia que rodea a la saga de los Lax. Ya me contaréis vuestro parecer.

MI QUINTO PREMIO MUSICAL

Quiero dar de nuevo las gracias a tirsalago por el nuevo premio que me adjudicó antes de irse de vacaciones, el cual se lo agradezco enormemente.
Muchas gracias Elena por acordarte siempre de mí.



Según indica el premio tengo que decir una canción de esas que te marcan, por algún motivo, en la vida o simplemente te llegan de alguna forma al alma. Tengo varias canciones que cumplen cualquiera de estos requisitos pero quizá una de las que más me gusta es la de "Y sin embargo" de Joaquín Sabina, además este video que os dejo es de un concierto suyo al que asistí y me encantó.


miércoles, 11 de julio de 2012

CARTAS CRUZADAS

Cambiamos totalmente de tercio y ahora nos situamos en un lugar cualquiera, del país que quieras elegir y de un mundo, por ejemplo: la Tierra.
Elige a un personaje adolescente, con sus amigos adolescentes, en esa edad en la que ya no estudian, a duras penas trabajan y con ninguna motivación por cambiar o ser de otra forma.

Ya tenemos situado el lugar y los protagonistas de esta historia. Ed Kennedy junto con sus amigos se ven envueltos en un atraco, de lo más dispar, a un banco. Ed consigue que atrapen al ladrón y a partir de aquí empezará a recibir una serie de naipes, concretamente los ases de una baraja francesa, con distintos mensajes que deberá y querrá llevar a cabo.

No sabe quien le envía esos mensajes ni siquiera tiene una remota idea pero se verá contactando con gente desconocida que de una forma u otra necesita ayuda, convirtiéndose en un buen samaritano.

Esto le hará recapacitar sobre su propia vida, sobre la de sus amigos e incluso la de su familia. Se dará cuenta de que realmente no los conoce tan bien como cree, ya que no se ha preocupado nunca de mirar detrás de sus sonrisas, de sus ojos o de sus manías.

Se ayudará a sí mismo a ver el sentido de la vida, a que si quieres cambiarla tendrás que dar el primer paso para ello, y si realmente quieres a alguien tendrás que decirlo y sobre todo aprenderá a escuchar y observar a través de la tela, que todos nos ponemos delante cuando no somos capaces de afrontar los problemas que la vida nos trae.

Pero todo ello no será un camino de rosas. Sufrirá, llorará, padecerá pero también sonreirá y quizá a partir de ahora consiga ser feliz.

La historia es distinta, actual, juvenil y en cierto modo dibuja a una generación en la que muchos se podrían sentir identificados, ya que nos ofrece una mezcla de sentimientos encontrados como dejadez, falta de motivación, simple sobrevivencia tras algún que otro problema o desilusión. Pero que a la vez nos muestra:
que un simple paso puede hacer cambiar las cosas,
que un simple paso es el principio de un todo,
que un simple paso te puede devolver la ilusión perdida,
que un simple paso te puede ayudar a conseguir lo que quieres.
que con un simple paso puedes hacer feliz a otros.
¿Te animas a dar este primer paso?

Lo que menos me ha gustado del libro es la narración. En algún lugar he visto que la tratan de juvenil al estar redactado con frases muy cortas, casi telegrafiadas y ser una historia cuyos protagonistas rondan los diecinueve años, con sus diversiones, preocupaciones y aspiraciones en la vida. Quizá por eso al principio cuesta más meternos en el libro hasta que te vas acostumbrando a ello.

Según avanzas en la lectura te va enganchando más al estar reflejados en ella la miseria, la desesperanza, el amor, la amistad… En fin, la vida misma. Esto es lo que realmente te atrapa.

Para los que hemos leído La ladrona de libros, la otra obra de Markus Zusak, tengo que decir que por supuesto no tiene nada que ver. Comparándolas Cartas Cruzadas me ha desilusionado ya que el listón estaba muy alto. A mí personalmente La ladrona de libros me pareció un libro buenísimo y una forma diferente de contar la historia. Sí tienen en común quizá esa escritura especial de Markus, esa forma de narrar característica de él. Puede gustarte o no, pero no pasa desapercibida.

miércoles, 4 de julio de 2012

LA HERENCIA DE LA TIERRA

Después de abandonar Barcelona en plena edad media y darnos un paseo en barco hasta Fernando Poo a mediados del siglo XX, viajamos ahora por el siglo XIX por una Cataluña cambiante subiéndose poco a poco al progreso.

¿Te subes al tren de la revolución industrial? Anímate y llegaremos a un recóndito lugar donde sucede la historia de: “La herencia de la tierra”. Lugar comandado por la familia Casamunt, señores de dichas tierras, y donde un humilde campesino, Rosendo Roca, es capaz de plantarle cara gracias a su fortaleza, trabajo, tesón y humildad labrándose un futuro en la vida que ni en sus mejores sueños se lo hubiera podido imaginar.

Su familia se tuvo que ir de Martinet, donde vivían. Al ser Rosendo un niño taciturno y antisocial siempre se veía de forma involuntaria metido en un problema tras otro. La gota que colmó el vaso fue cuando se vio inmerso en una pelea y en su defensa dejó tuerto a uno de los chicos.

Así que cogieron todas sus pertenencias y pusieron rumbo a Barcelona, donde vivía la hermana de su madre. Ella les daría cobijo y seguramente su padre podría conseguir un buen trabajo. De camino hacia allí y lejos aún del final de su destino, son engañados y  les roban todas sus pertenencias, enseres, comida... Muy a su pesar continuan su camino. Agobiados por el hambre y el cansancio llegan a una pequeña localidad, Runera, donde piden ayuda a sus vecinos. Allí son bien recibidos y atendidos por ellos, lo que les hace cambiar de idea y ponen fin a su viaje. Consiguen arrendar una parcela de las tierras del señor Casamunt, con las condiciones abusivas características de este tipo de contratos en aquella época y se alojan en la casa comunal con otras familias en situación parecida.

Una vez instalados, la familia trabaja duramente para salir adelante. Rosendo labra con su padre las tierras y entretanto aprende a leer y a escribir gracias a su madre, la cual, quedará bastante débil de salud cuando un tiempo después nace su hermano.

Van pasando los años y Rosendo busca nuevas iniciativas ante las malas cosechas que obtienen. Tras darle vueltas a una idea que le ronda la cabeza, un día se presenta en casa de los Casamunt, ante el asombro de todos, y pacta un trato con el Señor. A pesar de ser un contrato bastante abusivo, Rosendo sale contento por haber conseguido el derecho a picar la montaña y extraer su carbón, y el arriendo de las tierras que la rodean.

Todos, hasta su propio padre, le tratan como si estuviera loco, pero él trabajará duramente para poder cumplir con el pacto firmado. Se dedica plenamente a picar la montaña y a vender el carbón, día tras día. El tiempo pasaba y veía muy difícil conseguir el dinero suficiente para pagar el canon anual. Si no pagaba lo perdería todo. A punto de finalizar el plazo, un día de mercado, aparece Henry Gordon, el cual llegará a ser uno de sus mejores amigos, proponiéndole un negocio.

La unión de ambos será la salvación para Rosendo. Engrandecerán la mina dando trabajo a muchos de los campesinos, los cuales dejarán de trabajar la tierra. El carbón les ofrece más oportunidades además de poder construir sus propias viviendas alrededor. Pero no solo vendrán mineros sino que también acudirán otros gremios dando más servicios al poblado que poco a poco se iba formando alrededor de la mina.

Rosendo reinvierte los beneficios de la venta del carbón en mejoras de las condiciones mineras y del poblado. Poco a poco su negocio crecerá al igual que el respeto y el cariño que le profesan todos sus trabajadores. Tras no pocas desventuras y desavenencias llegará a formar una gran industria y una fábrica.

Entre trabajo duro, sacrificio y crecimiento, Rosendo encontrará a la mujer de su vida con la que se casará y tendrá una estupenda familia. Perderá también a parte de sus seres más queridos y tendrá que lidiar continuamente con las injusticias y enemistad de la familia Casamunt, la cual ha visto como un simple labrador les está dejando sin campesinos para trabajar sus tierras, al preferir las condiciones de trabajo tanto de la mina como de la fábrica.

Desde los inicios, la vida de Rosendo ha estado unida de una forma o de otra a la de la familia Casamunt, mucho más de lo que en un principio se podría imaginar, cuando un día, desesperados por el hambre, llegó junto con su familia a las tierras de los Casamunt.